Cada una de las 5 Habilidades Prácticas de la Inteligencia Emocional, fueron a su vez subdividas, por el Dr. Daniel Goleman (1966) en diferentes competencias. Son las siguientes:

1. AUTOCONCIENCIA: Implica reconocer los propios estados de ánimo, los recursos y las intuiciones. Las competencias emocionales que dependen de la autoconciencia son:

  • Conciencia emocional: identificar las propias emociones y los efectos que pueden tener.
  • Correcta autovaloración: conocer las propias fortalezas y sus limitaciones.
  • Autoconfianza: un fuerte sentido del propio valor y capacidad.
  • Autoestima: Saber valorarse como persona y que lo valoren y respeten los demás.

2. AUTORREGULACIÓN: Se refiere a manejar los propios estados de ánimo, impulsos y recursos. Las competencias emocionales que dependen de la autorregulación son:

  • Autocontrol: mantener vigiladas las emociones perturbadoras y los impulsos
  • Confiabilidad: mantener estándares adecuados de honestidad e integridad.
  • Conciencia: asumir las responsabilidades del propio desempeño laboral.
  • Adaptabilidad: flexibilidad en el manejo de las situaciones de cambio.
  • Innovación: sentirse cómodo con la nueva información, las nuevas ideas y las nuevas situaciones.

3. MOTIVACIÓN: Se refiere a las tendencias emocionales que guían o facilitan el cumplimiento de las metas establecidas.

  • Impulso de logro: esfuerzo por mejorar o alcanzar un estándar de excelencia laboral.
  • Compromiso: matricularse con las metas del grupo u organización.
  • Iniciativa: disponibilidad para reaccionar ante las oportunidades.
  • Optimismo: persistencia en la persecución de los objetivos, a pesar de los obstáculos y retrocesos      que puedan presentarse.

4. EMPATÍA: Implica tener conciencia de los sentimientos, necesidades y preocupaciones de los otros.

  • Comprensión de los otros: darse cuenta de los sentimientos y perspectivas de los compañeros de trabajo.
  • Desarrollar a los otros: estar al tanto de las necesidades de desarrollo del resto y reforzar sus habilidades.
  • Servicio de orientación: anticipar, reconocer y satisfacer las necesidades reales del cliente.
  • Potenciar la diversidad: cultivar las oportunidades laborales a través de distintos tipos de personas.
  • Conciencia política: ser capaz de leer las corrientes emocionales del grupo, así como el poder de las relaciones entre sus miembros.

5. DESTREZAS SOCIALES: Implica ser un experto para inducir respuestas deseadas en los otros. Este objetivo depende de las siguientes capacidades emocionales:

  • Influencia: idear efectivas tácticas de persuasión.
  • Comunicación: saber escuchar abiertamente al resto y elaborar mensajes convincentes.
  • Manejo de conflictos: saber negociar y resolver los desacuerdos que se presenten dentro del equipo de trabajo.
  • Liderazgo: capacidad de inspirar y guiar a los individuos y al grupo en su conjunto.
  • Catalizador del cambio: iniciador o administrador de las situaciones nuevas.
  • Constructor de lazos: alimentar y reforzar las relaciones interpersonales dentro del grupo.
  • Colaboración y cooperación: trabajar con otros para alcanzar metas compartidas.
  • Capacidades de equipo: ser capaz de crear sinergia para la persecución de metas colectivas.

Aquí hacemos una comparación entre éstas y las competencias emprendedoras señaladas por Juan Hermoza.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s